por Gabriel Cruz

 

Acaba de pasar el 8 de marzo y, como ocurre desde hace unos años en redes sociales, oficinas y otros centros de contacto humano cotidiano, montones de hombres llenan los canales de comunicación de felicitaciones, flores, frases bobas y vacías. Como reza algo que leí y compartí en el feis: “La muerte de 140 chicas calcinadas en una fábrica, convertida en ocasión para regalar bombones. Dame una mejor definición de capitalismo”.Gracias a la historia de mi madre y mi abuela paterna, desde muy chico pude entender lo complicado que es salir adelante para una mujer, madre soltera, pobre y, en el caso de mi abuela, de origen indígena. Existen muchas formas de ser segregado. Estas formas de exclusión no son privativas de México y se pueden encontrar en casi la totalidad de este planeta, incluso en países que se consideran súper avanzados por el simple hecho de ser potencias económicas, como Japón, Francia y, el favorito de todos, Estados Unidos.

La Unión Americana, como toda buena nación fundada en la supremacía masculina, segrega a las mujeres de casi cualquier área de desarrollo; y si no las segrega, al menos sí bloquea sus posibilidades de avance económico y laboral. Un buen ejemplo de ello es la industria del rock. A ver, los invito a recordar a las grandes leyendas del rock, sólo dense 30 segundos. ¿Cuántas mujeres hay en su lista mental? ¿Una, ninguna, Janis Joplin? ¿Y el resto de la lista? ¿Los Beatles, Los Stones, Pink Floyd? A ver, leyendas más recientes ¿Nirvana, Joy Division, Soda Stereo? El mundo del rock, hasta ahora, sigue dominado por hombres.

Perdonen ustedes por esta intro tan prolongada, pero el tema no me parece menor y creo que es importante para hablar de esta película. The Runaways  es una producción de 2010 que deriva del  libro autobiográfico de la cantante de punk-rock Cherie Currie, Neon Angel (1989). Currie, a sus 15 años, fue parte, junto con la compositora y guitarrista Joan Jett, la guitarrista Lita Ford, la baterista Sandy West y la bajista Michael Steele, de la primera banda de rock femenino. Floria Sigismondi, directora de videos de rock (entre ellos, varios de los mejores de la última etapa de David Bowie), es quien nos muestra en pantalla como Kim Fowley, un productor de éxitos de radio, sin quererlo, juntó a estas adolescentes de entre 15 y 16 años, haciendo verdadera historia.

Hace un año más o menos, vi las películas de Crepúsculo (2009-2012). (Por favor no me juzguen por esto). En ellas pude notar que la gama expresiva de Kristen Stewart iba de seria a seria con ligera sonrisa o a seria con ligero matiz compungido. La odie. Con el tiempo y después de ver otras pelis con ella, me di cuenta que estaba siendo muy duro. Stewart no es la mejor actriz de Hollywood, pero si está bien dirigida puede regalarnos buenos momentos. Su interpretación de la gran Joan Jett en plena adolescencia es muy convincente y crea un binomio explosivo con la Cherrie Currie de Dakota Fanning —a quien también odiaba por ser la niña gritona en War of the Worlds (2005).

The Runaways nos da la oportunidad no sólo de ver, como en muchas otras películas biográficas o ficticias de formación de bandas, los dimes y diretes de hacer un grupo de rock, sino, además, cómo enfrentar como mujer, a mediados de los años setenta, al machismo, los prejuicios, la censura a la sexualidad femenina expresada por las mismas mujeres (sin el filtro masculino) y el acoso, entre otros males. ¿Sobrevivir a ello? Tal vez, pero con muchos raspones. Ser pioneras no es cosa fácil y, aunque las predecedió la cantante Suzi Quatro, las Runaways dictaron muchas de las reglas que siguieron los grupos ochenteros.

Son muchos los ejemplos de directores de videos musicales que se mudan al cine y la mayoría fracasan (léase Michael Bay). Generalmente, estos directores no se enteran que ya no están haciendo un producto para una banda y sus resultados suelen ser fastidiosos musicales con muchos efectos especiales y sin historia alguna. Pero, hay unos cuantos que generan propuestas de un elevadísimo nivel, tipo Michael Gondry (cuánta diferencia entre dos Michaels). Floria Sigismondi, en sus productos hechos para músicos, ha demostrado que tiene un proyecto personal y, aunque esta cinta sea su primer largometraje, presenta una narrativa intensa y con un ritmo ágil que nos mantiene con los ojos prendidos a la pantalla.

Es necesaria la mirada de la directora para equilibrar la problemática femenina con la sensualidad de las protagonistas. Lo cual me recuerda la reciente foto de Emma Watson, que sirvió como excelente pretexto para entender que feminismo y sexualidad no se contraponen. Cherie Currie es una chica atrapada entre su natural libido adolescente y un medio que le exigía ser una Lolita. Joan Jett es la furia de la juventud, que utiliza la guitarra dura y las letras poderosas para gritar que está viva. Lita Ford demostró que una guitarra virtuosa se toca con las manos y el corazón, no con el pene.

Si les gusta el punk, glam, rock, esta peli es perfecta para ustedes, o les gustan las historias de vidas complejas, igual, vean The Runaways, pero acompañada de una cerveza fría, fría como la vida misma.

The Runaways final movie poster

Título: The Runaways

Dirección: Floria Sigismondi

Duración: 106 minutos

Año: 2010

País: Estados Unidos