por María Medina

¿Pero cómo? No entiendo. En el mundo del workout, ¿cuál es la diferencia entre Síclo y Spinning? Los dos son en una bici ¿no?

Sin duda, ésta es una de las preguntas más frecuentes que nos hacen a los que estamos enamorados de esta nueva forma de ejercitarnos llamada Síclo. Y aunque es un tanto paradójico, la respuesta es que en lo único que se parecen ambos ejercicios es en que comparten como herramienta, la famosa bicicleta estática. Ya saben, esa que todo el mundo tiene en su casa pero que sólo usan para colgar las toallas húmedas y la ropa sucia. Esa misma.

¡Ah! y los dos empiezan con S.

Fuera de eso, si a mi me preguntan, son dos cosas completamente diferentes y personalmente yo prefiero por mucho Síclo, pero ya saben que en gustos se rompen géneros.

Les voy a platicar por qué.

Para empezar, las clases de Spinning (y miren que le di muchas oportunidades a este tipo de workout), tienen el común denominador de tener un horrendo y enorme reloj que te acecha encima del profesor . Minuto por minuto ese reloj te persigue dándote la sensación que el tiempo que pasas en esa clase es todavía más lento que ver crecer el pasto. Esto hace que la clase se sienta sumamente pesada. Además, pareciera que hacen una casting especial para seleccionar las bicis más incómodas, en especial para la ergonomía de nosotras las mujeres.

En cuanto a la música de las clases de Spinning, creo que por más buena que sea la selección del profesor, los movimientos que hace tu cuerpo van completamente fuera de ritmo, y eso, aunque no lo crean, es ir en contra de la naturaleza del mismo. Es tan elemental como querer ir en contra de la gravedad. Personalmente esta disincronía me hace sentir un poco incómoda. De hecho, admiro a las personas que hacen Spinning con tanta convicción. No pierden la fuerza de voluntad y ruedan sin parar ya sea al ritmo de LuisMi, Rihanna o punchis punchis.

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Con Síclo, desde que cruzas la puerta del estudio, te da la sensación de entras en una realidad alterna que te desconecta del mundo de la rutina. Todo cambia: la decoración, la iluminación, el layout, la música, la vibra de la gente… Para mi, es un poco como la expectativa que tienes cuando vas a entrar a tu antro favorito y sabes que vas a tener una gran noche, sólo que Síclo genera una sensación de mayor satisfacción porque le estás haciendo un bien a tu cuerpo y te sientes más sano desde la primera vez.

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Cada vez que entro al estudio tengo un sentimiento de familiaridad emocionante. Es como cuando estabas en la prepa y estudiaste súper bien para tu examen y hasta duermes tranquilo y sin estrés. Te emociona sentir que por primera vez conoces con detalle los temas que tratan las preguntas y no puedes creer que hasta te cuesta trabajo resumir las respuestas porque no tienes que echar choro mareador. Te sabes todo y pareciera que eres uno mismo con la información. Entonces, además de sentirte bien después de una clase, sales complacido y hasta te das una palmadita en la espalda. En la clase de Síclo hasta la pregunta de extra crédito se siente como un regalo.

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Si Síclo fuera una persona, la música serían sus pulmones. En Síclo, tu cuerpo se fusiona con los ritmos y melodías y literalmente bailas encima de la bici. Los playlists de los instructores son una especie de concierto que te incitan a adentrarte en un viaje de 50 minutos. La intención de las melodías, las letras de las canciones y las coreografías, llevan a tu cuerpo a su verdadero límite. Incluso hay “theme rides” en los que el instructor crea un playlist especial con alguna temática o con canciones de un solo artista. Te diviertes tanto que no te das cuenta que estés haciendo ejercicio y de repente en un abrir y cerrar de ojos ¡pum! tu clase se acabó. Esto es algo que valoramos mucho cuando estamos haciendo un workout.

Así que, basándome en haber vivido ambas experiencias, y desde un punto de vista muy personal, creo que Síclo y Spinning son dos formas de ejercicio completamente diferentes que comparten una herramienta para lograr sus objetivos. Digamos que los dos son maestros en una escuela, ambos usan pizarrón y gises, pero uno es la maestra cincuentona que enseña Física y el otro es el maestro de Arte que todas se quieren dar.

 

Síclo

Javier Barros Sierra 540 Torre 2 PB, Santa Fe, 01219, DF, México.
www.siclo.com
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María Medina

María es Comunicóloga, egresada de la IBERO y se considera “de Cuerna”, aunque nació en la CDMX. Actualmente tiene 3 trabajos, el godín en una Casa de Bolsa, el de florista y el de teacher de Síclo. Es experta en aprovechar cada hora del día y hacer que le rinda el tiempo para lograr cumplir con las tareas de las tres chambas y, de vez en cuando, salir con sus amigos. Para María, la música, las playas, viajar, las relaciones humanas y el baile son las cosas que le dan sabor a su vida.  Y bueno, dormir también es una actividad que suele hacer muy bien.