por Mau Plaza

RESÉÑAME ÉSTA: “Sully”. Clint Eastwood. 1hr 33min.

De entre todos los actores de Hollywood que después de hacer gran carrera como actores, han pasado a dirigirlas, Clint Eastwood tiene un lugar VIP. No sólo por la cantidad de cintas que ha realizado (casi 40 mis querid@s lectores), sino también por el éxito de crítica y taquilla que ha cosechado con ellas. Una muestra más de su talento y toque único es su más reciente cinta: “Sully”.

 

Es la historia del mencionado piloto quien, estando navegando el vuelo 1549 de US Airways el 15 de enero del 2009, perdió ambas turbinas y tuvo apenas unos segundos para reaccionar, y tomar la valiente decisión de acuatizar en el río Hudson, logrando que las 155 personas a bordo de su avión resultaran ilesas. La proeza se convirtió en una de las historias más emocionantes de la historia reciente de Estados Unidos; sobre todo después de los terribles sucesos del 9/11. El buen Sully se convirtió instantáneamente en un héroe nacional.
“Sully” sitúa la acción justo la noche después del incidente, narrando de forma pormenorizada como fue todo el proceso de la investigación para establecer si fue una decisión adecuada aterrizar en el río o no. Eastwood reconstruye magníficamente como fueron esos días de incertidumbre y pone el foco en el personaje de Sully. Una figura pública que vive una situación de impotencia: la gente del pueblo le considera un héroe, y las autoridades ponen en duda su veracidad como piloto.

 

Ahí es donde la película brilla, en el retrato certero y templado del piloto interpretado por Tom Hanks. Un gringo medio insobornable con un sentido de la justicia magnánimo que nunca pierde los papeles y que siempre hace lo correcto -como todos los gabachos, ya saben…- aunque vaya en contra de la opinión de todos los demás. Dentro de ese retrato, Eastwood también aprovecha y desmitifica de forma brillante y nada forzada la figura del héroe. El Sully de la vida real se hizo famoso por la frase de ‘yo solo hacía mi trabajo’, cuando le recordaban su hazaña. Y esa es una de las tesis del filme. Plasmada de forma abrumadora en la secuencia que vemos el amerizaje y el posterior rescate de los pasajeros, dejando claro que nadie murió ese día gracias a la colaboración y esfuerzo colectivo de todas las personas que estuvieron presentes esa tarde en el río Hudson.

Recordemos que “Sully” es la primera película ser filmada en su TOTALIDAD (si, las demás pelis solo ocupaban ciertas escenas con este formato) en IMAX y Clint Eastwood aprovecha los beneficios de este tipo de cámaras para presentar un acuatizaje impactante gracias a una serie de efectos visuales y una mezcla de audio que te ponen la piel chinita.

 

IMAX siempre ha sido sinónimo de un gran complemento para nuestras películas favoritas – personalmente, es una de las experiencias cinematográficas que más disfruto –. Por ello, la idea de una cinta filmada enteramente en este formato sonaba muy atractiva. Quizá no le aporte nada a la historia ver en IMAX una escena situada en una oficina con un montón de trajeados discutiendo , o a Tom Hanks corriendo por las calles de Nueva York con una stamina envidiable para alguien de más de 50 años, pero sí lo hace cuando hay secuencias que deben brillar al 100%… y más cuando en ellas recae la responsabilidad de que una película no se estrelle en el aburrimiento.

 

“Sully”, una gran película. No dejen que su aparente sencillez la convierta en un trabajo menor cuando en realidad, no lo es.

 

8.5 aviones de 10.