por: Mau Plaza

Misconduct”. Shintaro Shimosawa. 1hr 45 min.

 Misconduct (en un principio conocida como “Beyond Deceit” – jamás entenderé porque les cambian los nombres al último minuto…) es un thriller dramático escrito por los chavales Simon Boyes y Adam Mason. Un ambicioso abogado (Duhamel) que siempre se anda entre la delgada línea de -hago las cosas de maneras no convencionales para obtener el resultado correcto y justo-, se encuentra acorralado en una lucha de poder entre un ejecutivo corrupto de una farmacéutica transnacional (Hopkins) y el socio principal de la firma de abogados (Pacino) donde labora. Cuando el caso toma matices mortales, él comenzara una carrera contra el tiempo para descubrir la verdad antes de que éste caso, termine por quitarle todo su mundo.

Ópera prima de un conocido guionista y productor de películas de terror (The Grudge, The Echo) que hace mano de una baraja inmejorable de actores. Tenemos a Al Pacino, Anthony Hopkins (y ahí debería de detenerse uno para asegurar que ésta será una gran película), Josh -te andas dando a Fergie desgraciado- Duhamel, Alice -chiquita mamá quiero- Eve, Malin -no le digo que no- Makerman y Julia Stiles. Con tan buen repertorio de actores, ¿Qué podría salir mal? ¿Qué podría evitar que éste fuese un gran éxito?

La peli se queda corta a la hora de las expectativas. Si bien es un muy buen filme, lleno de suspenso, angustia y twists tras twists en su narrativa, son justamente éstos últimos los que hacen que el guion se enrede en sí mismo, y llegue un momento en donde te pierdes por completo. Se vuelve tan compleja a cierta altura que, la única forma en que se pudo desenredar fue recurriendo a un final previsto minutos antes de que sucediera, tornando lo que pudo haber sido un gran éxito, en otra proyección “cliché” llena de súper estrellas.

¡Ojo!, en ningún momento estoy diciendo que es mala o que no deberían verla. ¡Al contrario! En estos tiempos dónde nuestro cine es invadido por vacíos blockbusters dónde la única misión es entretenernos y llenarles los bolsillos de dinero a los grandes estudios cinematográficos, es refrescante tener la opción de ver algo que nos haga realmente pensar a lo largo de su proyección.

Las actuaciones de Pacino y Hopkins, como siempre: a la altura. Lejos de ser su mejor papel, pero no quedando a deber en ningún momento. Todos los demás, brindan muy buenas personificaciones, metiéndose en papel y haciendo que puedas identificarte con los diferentes personajes.

Misconduct es un muy buen thriller, lleno de suspenso -del bueno-, y tensión. Hace que por momentos te desesperes y te entre el ansia de querer desenrollar tanto nudo en su narrativa. Grandes actores, que les quedo un poco chico el guion.

8 de 10.