por: Mau Plaza

“Criminal”. David F. Sandberg. 1hr 30 min.

Raro es que un cortometraje alcance un éxito tan grande como para llegar a interesar a los billetudos de Hollywood y convertir éste en un largometraje. “Lights out” fue un gran hit de visitas y buenos comentarios en YouTube, en donde logró decenas de millones de reproducciones.

El corto era bastante efectivo, pues lograba hacer lo que se supone deben de hacer las cintas de terror: provocar miedo (pos oye). Lo cañón sería llevar esa efectividad a un largometraje de más de 60 minutos, y el director David Sandberg (el mismo monito del corto) logra salir bastante bien parado con el experimento.

Rebecca (Teresa Palmer) es una joven media darky, media rockanrolera, medio no le digo que no, que debe regresar a casa después de que su carnalito, Martin (Gabriel Bateman), le asegura que su madre (Maria Bello) ha perdido por completo la chabeta. Ella tendrá que encarar su pasado y se dará cuenta de que los miedos que alguna vez la acecharon y la hicieron huir de casa, han regresado (¡Ay gooooeeeey!).

James Wan se ha consolidado como uno de los masters más importantes del cine de horror contemporáneo, por eso no es extraño que se haya involucrado como productor en la ópera prima de Sandberg. La cinta se siente fresca gracias a un buen guion, el uso de efectos especiales prácticos y un elenco, medianamente, talentoso.

Definitivamente no todo es agárrame la pierna que me espanto. La película se cae en algunos momentos porque resuelve aspectos muy importantes de forma inverosímil y de tajo. Es lo que los guionistas llaman un Deus ex machina (¿guat?), o séase del verbo o sea: un elemento que se incluye en la historia de manera forzada para que esta se pueda seguir contando. Esto produce incredibilidad y burla en el espectador que no se traga tan fácilmente que un personaje “justo se encontrara esa cosa que explica toda la trama”. Cuando veía la película no pude evitar recordar como el personaje de Naomi Watts hacía una investigación muy metódica y a fondo en “El aro” para descubrir la verdad. En este filme, los guionistas prefirieron el camino fácil y privilegiar el miedo en las escenas donde los personajes se enfrentan al monstruo.

El monstruo… ¡Ahhhh que cosa más espantosa! Y no por que dé miedo, si no porque su silueta, sus movimientos y sus ruidos te llevan inevitablemente a la chica de “El aro” saliendo del pozo, pero ahora ya más crecidita.

Eso sí, una buena dosis de sustos y las oportunidades para aventar las palomitas son muchas. Es una clásica película de horror llena de clichés (bien realizados y no estorban mucho). Sin embargo, no es perfecta y tiene detalles narrativos que dejan mucho qué desear… como el final, que es contundente pero abrupto.

Así que si van a ver la película buscando tensión, burlarse de los protagonistas y asustarse con algunas escenas, es algo que definitivamente encontraran. Ahora, si son más exigentes y “puf puf solo veo cine de culto”, buscando una historia redonda, les debo decir que ésta no es la opción ganadora. Una buena peli de terror para pasar el rato y agarrarle la pierna a la chicuela con la que vayan, pero en ningún caso el nuevo clásico del género.

Un tétrico 7 de 10.

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