“Independence Day: Resurgence”. Roland Emmerich. 2hr 9min.

Recuerdo hace 20 años ir al cine todo emocionado a ver “Independence Day” y salir con un gran sabor de boca. Todo emocionado porque le habíamos partido la mother a los E.T.s malos. Will Smith sin ser el gran actor, dio una muy buena interpretación junto con el resto del elenco. Los efectos eran de primera para aquel tiempo y la historia era lo suficientemente buena que podía mantener por si sola. En conjunto, fue una de las grandes películas de los 90’s. La vara estaba puesta alto para su secuela…

Admito que estaba bastante emocionado por ver esta segunda entrega. Me imaginé una película mejor que la primera. Los avances tecnológicos tendrían que ser un catapultante para que ésta fuese uno de los mayores Blockbusters del año. Y sí, en eso no me equivoqué. De hecho, fue en lo único que no me equivoque.

Por un error de Cinepolis, me tuvieron que cambiar de sala. No habían llegado los subtítulos para la sala Imax, y me negué rotundamente a verla traducida, por lo que me cambiaron boletos para la sala 4DX (donde se mueven los asientos, hay chingomadral de viento, sale agua y humito ahí todo cajeto) y hay subtítulos en inglés. Bueno, nada más porque la experiencia de esta sala es muy divertida no me terminé durmiendo o mentando la madre en voz alta.

¿Secuela? ¡Error!!! ¡Ésta no es una secuela! Ésta, es un mal intento de adaptación de la primera, con un par de cosas nuevas hacia el final, pero hasta ahí. Ahí les va, trataré de ser lo más cuidadoso posible para evitar spoilers:

Independence Day: Resurgence tiene exactamente la misma trama que la primera; el mismo problema alienígena, la misma forma de solucionar éste problema, la misma escena del desierto de “alguien” en playera blanca sin mangas disparando con una pistola a un extraterrestre, las mismas escenas de la humanidad refugiada en grupos mientras ven a los seres de patas largas y ojos gachos apoderarse de nuestro mundo, el mismo discurso motivador para derrotar a las fuerzas invasoras hecho por el mismo presidente, el mismo “sacrificio” para salvar a la humanidad de la primera…

No, no les estoy mintiendo ni exagerando. Es en verdad, exactamente igual en estos aspectos a su antecesora. La película no es mala, ¡es malísima! No sólo no tiene identidad propia, si no que cuando intenta hacerlo (ahí para el final Emmerich trata de darle un spin a la trama e introducir aspectos nuevos y diferentes a los de la primera entrega) lo hace de la manera más aburrida y jalada posible.

Las actuaciones… ¡Dios mío! ¡Las actuaciones! Aquí hay de dos sopas: o son súper exageradas, o súper acartonadas. A nadie le crees por ningún momento, que están sufriendo la próxima extinción del Planeta Tierra, a nadie le crees que está en una nave peleando por su vida contra miles de invasores, a nadie le crees que extraña a sus seres queridos, a nadie le crees que está actuando en una película de alto presupuesto Hollywoodense.

Jeff Goldblum es uno de los 2 actores que más o menos se salvan. Aun así, no entrega una actuación convincente como nos tiene acostumbrados. Se va hacia lo exagerado; Liam Hemsworth no puede llamarse actor después de dar uno de los papales más acartonados que he visto en mi vida. Sin ente, sin alma, sin personalidad; Bill Pullman lo hace bien (2/2) pero por desgracia, el guión no le deja tener un personaje con el cual uno se identifique y se comprometa, como lo tuvo en la entrega original; y de ahí para el real, todos sin salvarse, pasan sin sombra ni gloria en la película.

Los efectos especiales en su gran mayoría son magníficos: todos los extraterrestres se ven increíbles; los lasers los sientes zumbar detrás de las orejas, las aeronaves terrestres tanto como las alienígenas están chévere chingonas y en general, todos los efectos de destrucción masiva -se nos acaba el mundo ya nos la pelamos- están a la altura de una película de gran presupuesto. PEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO… No me chin$#$”! con sus 3 escenas en donde se ve súuuuuuuper fake piñata chaqueta la pantalla verde. Literal, se ven los actores recortados y puestos en otro fondo como si un estudiante de Photoshop lo hubiera hecho, en una mañana de resaca y temblorina. ¡Pésimo!

La mezcla de audio si está buena onda. Distingues los balazos, los lasers, os gruñidos de las criaturas ojonas, los gritos humanos, etc. Todos viniendo de direcciones diferentes al mismo tiempo.

Y pues bueno mis queridos lectores, esto es exactamente lo que pasa cuando quieres basar el éxito de una película solamente en grandes efectos especiales, grandes explosiones y grandes destrucciones. Cuando no hay un buen guión que soporte el filme, cuando no tienes actuaciones que le ayuden, cuando usas un humor simple y estúpido a la mitad de una secuencia de acción, cuando te haces llamar secuela, pero no eres más que una mala adaptación de tu predecesora.

Si van a verla en 4Dx se divertirán por el movimiento de los avioncitos, y los latigazos en la espalda y pies. Si no, háganse un favor y no la vean. Neta.

6 de 10.

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Mau Plaza

Mauricio Plaza, 31 años. Director Creativo. Post Productor. Amante de las series y del cine. Fitness boy. Mentalidad de duro con el ejercicio, duro con el trabajo y comer sanamente. Puma de corazón, chelero y parrandero.

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