por Dra. Cecilia Berlanga

¿Cuántos tenemos un amig@ que no nos confirma si va a la fiesta, al partido o al restaurante hasta preguntárselo a su pareja? Todos conocemos a la persona que no sale, no opina y no decide sin la aprobación de su novi@; que le pregunta qué ponerse, a qué bar/antro salir y con quién. O qué tal la amiga o amigo que se ‘desapareció’ después de iniciar una relación de pareja, pues ahora invierte todo su tiempo y dinero en su novi@; que en una fiesta no está más que con su pareja y no desea convivir con nadie más; que la invitas a salir y te cancela por medio de mensajito en el último momento y sabes que es por estar con él/ella. También tenemos el amig@ que miente a su pareja sobre lo que hace en el día (aunque nada sea ilegal ni promiscuo), o ¡es más! , te pide escondas que se vieron o que fueron a tomar una cerveza para que su pareja no se enoje. En diferentes intensidades y matices, creo que todos conocemos a alguien así.

En mi caso he convivido con personas capacitadas y muy buenas para su trabajo así como con buenos amigos, que son infelices por los problemas con su parejas. Personas trabajadoras y buenas, que la pasan mal por la necesidad de aceptación y muestras de amor de su pareja. Personas que sufren muchísimo cuando el otro no da el apoyo emocional que desean. Amigos que su día cambia y depende de lo que sucedió con su novi@, que la plática se centra completamente en eso y que, lo más importante, no se sienten en paz. Éstas, son personas codependientes.

¿Qué es una persona codependiente? La literatura científica psicológica lo define cómo alguien que se enfoca tanto en qué le está pasando a las personas de su entorno que pierden contacto con sus propios sentimientos y pensamientos. Por lo tanto, utilizan el control en su relación íntima para ganar una sensación de satisfacción y apoyo emocional. Las personas codependientes también buscan la aprobación de otros para construir la confianza en sí mismos. Son personas con falta de autonomía, que se involucran excesivamente en el cuidado de su novi@ para tener aprobación y apoyo emocional, por lo que eventualmente desarrollan baja autoestima.

Es decir, la persona codependiente se ve afectad@ cuando su necesidad de recibir amor y aceptación del otro no es satisfecha pues pensamientos y creencias irracionales aparecen.

¿Cuáles son algunas de éstos?

  • Emociones cómo ansiedad e inquietud interna constante, preocupación y confusión.
  • Dudar de uno mismo, negar las propias emociones y basar el autoconcepto en lo que piensa el otro.
  • Conductas desadaptativas cómo distanciarse, rechazar, aumentar los esfuerzos en conectar emocionalmente.
  • Conductas manipulatorias, y basar la vida propia en complacer al otro.

La necesidad de ser parte del otro para lograr una identificación propia es lo que dificulta tener una relación saludable. La mayoría de las personas que viven así sus noviazgos, “para llenar un vacío” o “sentirse bien de ellos mismos” termina inmersos en una relación difícil de mantener, muy desgastante y dañina.

Una relación saludable empieza evitando esto, ‘tener’ al otro para sentirse bien, ‘necesitar’ la relación para estar completo. Evitar la codependencia se puede, procurando y respetando nuestra autonomía y la del otro. La autonomía de una persona, hablando de la autonomía cómo un dominio emocional, es aquello que permite a las personas administrar independientemente los eventos diarios de su vida, sin necesidad de una aprobación o aceptación externa. Es decir, disfrutar lo que uno es y lo que uno hace, sin que sea peor o mejor por la opinión de un tercero. Recordando que somos importantes para uno mismo.

Focos rojos que indican codependencia hacia tu pareja:

  • Controlas su celular
  • Controlas qué se pone o con quién se ve o habla (le dejas de hablar a esa amiga que a él no le cae bien)
  • Estas inquieto o ansioso cuando no estás con la otra persona
  • Tu humor cambia drásticamente dependiendo de tu interacción con el otro
  • Inviertes más de los que te gustaría en la relación (tiempo, dinero, etc…)
  • Te vistes, o arreglas, siempre pensando sí lo aprobará tu pareja
  • Cambias tu planes de vida, carrera o familia sólo por petición del otro aunque no quisieras dejar de trabajar por ejemplo
  • Te haz aislado de tu familia o amigos por estar con tu pareja

Si te sientes identificado con éstos focos rojos es probable que seas codependiente. Esto puede afectar a tu persona, a tu relación y a tu entorno ya que no se respeta tu autonomía, todo ésto enventualmente le cobrará factura a tu salud mental.

¿Qué hacer sí se es codependiente?

Lo más importante es pedir ayuda. Una vez que se haya reconocido que estás en una relación así, es muy importante hablarlo con familiares cercanos, amigos o un médico ya que se puede estar mejor y ¡más libre! Con la valoración de un profesional de la salud mental (psicólogo clínico/psiquiatra) se decidirá el mejor tratamiento posible. En la actualidad la terapia grupal da la oportunidad de conversar con otras personas que han estado en una situación similar y de ésta manera modificar cómo conceptualizamos qué es una buena relación de pareja. Al asistir a un grupo, ejercemos nuestra autonomía, asumiéndonos cómo una persona importante y valiosa, y ante ésta nueva actitud, las parejas tienden a reaccionar de manera positiva. ¡Pide ayuda! Se puede estar mejor.

 


Cecilia Berlanga

Guayaba de padres norteños, chilanga de afición. Médico Neuropsiquiatra por el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. Actualmente trabajando en el Hospital Ángeles Acoxpa e Interlomas, en el Tec de Monterrey como profesora y con mujeres con toxicomanías en la fundación Crisol, Amor y Esperanza A.C. Amante de mi esposo, de los animales y de la música. Mi profesión es mi pasión!

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