por: Mau Plaza

“Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children”. Tim Burton. 2hr 07min.

Peculiar es la palabra que pueda describir a la perfección la carrera de Tim Burton a estas alturas, por lo que su más reciente producción es probablemente la elección más elocuente que ha hecho en muchos años, considerando Dark Shadows y Alice in Wonderland. Si bien Frankenweenie y Big Eyes resultaron satisfactorias e interesantes -a secas-, no se puede negar que ya no tenemos al Burton que alguna vez nos cautivó con su visión, o simplemente, nosotros como público ya no queremos más de lo mismo. Es entonces que, Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children es una adición a su filmografía que nos vuelve a dejar con un sabor semi amargo. Como que otra vez, no cuajo el asunto.

Su nuevo intento por asombrar con lo inusual tiene básicamente los mismos problemas que ya estaban presentes en sus trabajos anteriores: personajes intrigantes, escenarios encantadores, escenas que se desarrollan de manera inesperada y situaciones que atrapan por la premisa. El pedo viene cuando los personajes nunca tienen una construcción sólida, nunca realmente está claro cuál es la motivación exacta de los antagonistas, la trama es -sin razón de ser- difícil de seguir, y más difícil todavía de explicar sin perderse entre paradojas de tiempo y giros fortuitos.

La peli es una adaptación de la primera novela de una trilogía (¡¡NOOOOO!! ¡Sin secuelas por favor!) que sigue a Miss Peregrine, una mujer que cuida y dirige un hogar con “niños peculiares”, o niños con habilidades especiales (onda mutantes, pero sin ser tan chidos). Su “poder” es que puede controlar el tiempo y convertirse en pájaro (Aburridoooooo). La trama sigue a Jake, un puberto -con la peor puntería del mundo mundial- cuyo abuelo le revela el secreto de la existencia de “peculiares” y “monstruos”, que se aventura a conocer este mundo cómico-mágico-musical esperando encajar en el mismo. Es básicamente Burton haciendo sus not cool X-Men, insisto.

El problema más notorio es que todo el argumento gira en torno a que los niños peculiares no pueden vivir en el exterior, porque allí pueden ser discriminados por los humanos, o lo que es peor, ser asesinados por monstruos tipo “Slender Man”. Sin embargo, la peli nunca profundiza en ninguno de ellos más allá de sus peculiaridades, convirtiéndolos en personajes planos y unidimensionales cuyas habilidades son simples y sin mucho chiste.

Eva -chiquita mamá me caso te amo por siempre de los siempres- Green personifica a la Miss Peregrine. Su personaje es la vida que tanto le hace falta al personaje de Jake. Cada escena en la que aparece se la roba y la hace suya. Menospreciada por Hollywood en varias ocasiones (háganse un favor, y vean las 3 temporadas de Penny Dreadful), Green demuestra que puede sostener un proyecto ella sola.

Después está Samuel L. Jackson (¡qué cosa más triste caray!) como Barrot, líder de unos weyes que alguna vez fueron “peculiares”, pero eligieron un camino más siniestro y actualmente sobreviven comiendo los ojos otros peculiares (los monstruos Slender Man que les mencione hace rato, pues estos meros). Éste canibalismo raro no tiene explicación alguna, y Jackson es exactamente el mismo negro Mother Fucker de siempre, ¡Ah!, con cabello blanco y colmillos tipo piraña por dientes (WTF).

“Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children” esta chinguenguenchona visualmente, pero parece que a Burton se le acabaron los recursos narrativos y cae imitándose una y otra vez. Recupera algo de su magia en dirección y arte, pero un guion a medio cocinar, nunca será una fórmula ganadora. Comienza siendo una película de aventura y fantasía, y termina siendo una historia de amor trillada y aburrida.

Mientras tanto, quienes apreciamos el trabajo de Tim Burton como realizador cinematográfico y como artista consumado, seguimos anhelando una nueva propuesta en la pantalla grande. Una que tristemente, aquí no encontramos.