Por Gabriel Cruz

 

Una persona promedio se mueve comúnmente en un par de círculos sociales, estos pueden ir desde el familiar, el escolar (del que podemos conservar varios elementos por muchos años) hasta el laboral. Los amigos, cuates, friends, o como les llames, se convierten en tu segunda familia y, en ocasiones, en la primera. Las coincidencias que nos unen a esas personas se convierten en fuertes lazos que harán que, cuando tu cuerpo esté en el velatorio, haya alguien en la sala acompañándolo. Claro, excepto si eres vampiro y no te mueres.

Entrevista con unos vampiros es la tercera película de este subgénero que les recomiendo y, perdonen ustedes, pero no será la última vampírica. Además, como argumento a mi favor, he de decir que ésta en específico te hará morir de risa. Los neozelandeses Jemaine Clement y Taika Waititi no tenían mucha experiencia como directores y guionistas cuando hicieron el corto What We Do in the Shadows: Interview With Some Vampires (2005). De hecho, por lo que he leído, no les quedó tan bien. Pero después de escribir varios guiones juntos y por separado para series de TV, cortos y otras pelis, esta pareja de actores cómicos retomó su proyecto y creó una estupenda comedia.

En Wellington, Nueva Zelanda, un grupo de amigos comparten una casa; todos son de diferentes épocas, con distintas inquietudes y, sí, todos vampiros. Convivir entre ellos y con otros grupos de chupasangre, e incluso confrontarse con los hombres lobo no es cosa fácil, pero en este mockumentary los integrantes de la casa cuentan a detalle cómo sobreviven, los excesos de cada uno, las largas fiestas y el mal humor de su integrante más antiguo.

El título del corto original fue retomado para nombrar en español al largometraje y, por supuesto, nos remite al ahora clásico Interview with the Vampire (1994) del que sólo tomaremos la idea de humanos entrevistando vampiros. Pero en realidad What We Do in the Shadows nos recuerda un poco el humor de The Dance of the Vampires (1967), de Polanski, y mucho a los documentales del canal VICE. Sórdidos, metiches hasta la cocina y dejándonos claro que otras formas de vida son normales en su propio contexto.

Claro, como buen mockumentary utiliza muy bien el recurso de la cámara en hombro. En ningún momento es invasivo con los personajes y nos permite situarnos tanto en el desarrollo de la acción como en el contexto general, dándonos así una descripción general de los sucesos. La iluminación incidental se mantiene discreta y en todo momento da la sensación de que ninguna fuente lumínica es añadida, excepto la lámpara de la misma cámara, todo es parte del espacio. El contexto principal en el que se mueven, su hogar, es siniestro, oscuro y acogedor —para ellos, por supuesto.

La estética de este filme en ningún momento deja de ser atractiva, cada personaje tiene su propio manifiesto de estilo, combinando el vestuario de su época de origen con formas urbanas contemporáneas, dando a cada uno de ellos un brillo personalísimo.

 

Y por favor, póngan mucha atención en la música. Guiada por la tradición del klezmer, el grupo neozalandés Plan 9, quienes también intervivieran en Lord of  the Rings, the Fellowship of the Ring (2001) y The Hobbit, an Unexpected Journey (2012), crean para este filme un maravilloso transporte sonoro para las aventuras de estos vampiros.

Jemaine Clement y Taika Waititi (por cierto, este último dirige y actúa la última peli de Thor) además de escribir y dirigir juntos este filme, mostraron sus habilidades como actores cómicos presentándose en la fría piel de dos de los integrantes de este clan especial. Sabiendo el tiempo que les llevó fraguar su peli y toda la experiencia que tuvieron que ganar para ello, es evidente su amor hacia el proyecto al verlos interpretar sus colmilludos papeles. En la muy larga historia del cine de vampiros, hay pocas obras que parodien el género y, entre esas cuantas, es toda una hazaña encontrar propuestas bien realizadas. Ya cité la de Polanski que no sólo es un clásico, sino además una obra de arte; también está la cubana Vampiros en la Habana (1985), pero me cuesta trabajo pensar en otra buena. Es más fácil citar aquellas que usan el humor como parte de la trama y que tienen resultados de buenos a extraordinarios, como Lost Boys (1987) o John Carpenter’s Vampires (1998), pero quisiera decir que esta, en particular, es un triunfo de dos subgéneros fusionados.

Ya sentados bien cómodos frente a la pantalla, no olviden tener su Sangría Señorial y unos Cheetos colmillos.

Título: Entrevista con unos vampiros

Título original: What We Do in the Shadows

Dirección: Jemaine Clement y Taika Waititi

Duración: 86 minutos

Año: 2014

País: Nueva Zelanda y Estados Unidos