Por Gabriel Cruz

El pasado 16 de julio, George A. Romero, director de cine niuyorquino, hijo de un cubano y una lituana, murió a causa de cáncer de pulmón. Su nombre quedó, desde hace mucho, grabado en la mente de muchos por ser el creador del zombie moderno. Romero nos mostró que aquellos muertos vivientes, que deambulan por las calles en busca de cerebros frescos, carne y tripas humanas, no son sino un reflejo de nosotros mismos. No fue mera coincidencia que su ópera prima, The Night of the Living Dead (1968) nos mostrara esa analogía justo en el convulso año en el que surgió. Gracias a Romero, el cine de horror se volvió más audaz, drástico y asqueroso (El exorcista le debe mucho). OK, Contagio letal no es de Romero, pero lo invoco por su visión descarnada de la sociedad, en la que la convivencia humana suele acabar en situaciones tortuosas, llenas de pavor, sudor, sangre, muy bien presentadas en esta peli.

Samantha es violada. Ni siquiera lo recuerda, algo le pusieron a su bebida en una fiesta. Ella jamás había estado con un hombre, acababa de terminar con su novia y estaba en el proceso de superarlo. La mañana siguiente, después de la fiesta, no se siente bien, comienza con pequeñas molestias que poco a poco se van incrementando. Sam ha contraído una rara enfermedad de transmisión sexual y poco a poco se está pudriendo por dentro, en sus entrañas y en su mente.

Eric England, joven cineasta nacido –no, en Inglaterra no– en Estados Unidos, escribió y dirigió esta obra que, por una parte, nos presenta esta violación y una analogía de la destrucción que puede provocar en sus víctimas y, por otra, nos muestra cómo una persona que está sufriendo terriblemente es aislada socialmente por la falta de empatía de la gente que le rodea. El abuso no termina en el momento en el que el violador se aleja de su víctima, continúa en manos de los familiares, amigos y demás personas que, en vez de escuchar e intentar ponerse en sus zapatos, creen saber lo que le aqueja a Samantha y le dicen que saben lo que necesita para estar bien; u otras personas que, aprovechando su vulnerabilidad, comenten más y más abusos.

En general, la recepción de Contracted es dividida. Algunos espectadores ven en ella un pobre intento de hacer una película body horror, en la que la historia se torna predecible. Para otros, la paulatina transformación de Samantha está muy bien planteada y el final les resulta inesperado. Existe una controversia sobre la violación de Sam, pues en la publicidad en Inglaterra, e incluso en la Wikipedia (https://en.wikipedia.org/wiki/Contracted_(film)), es descrita como un acostón de una noche. Esto, por supuesto, generó la molestia de muchas persona por la minimización y falta de sensibilidad ante una violación; es decir, la víctima deja de serlo y se convierte en culpable de su desgracia. Esta situación se vuelve evidente también al leer las reseñas hechas por los críticos y público en páginas como Rotten Tomatoes e IMDB. Samantha en ningún momento, es víctima de su violador y de sus cercanos; ella, desde un inicio, ya es el monstruo en el que se está transformando.

Generalmente, los espectadores dotamos a los productos culturales de elementos en los que el creador jamás pensó. Si bien Umberto Eco nos explicó que eso es normal, que la obra es abierta y que, en un diálogo provocado por el artista, de forma orgánica se producen significados más ricos, a veces podemos convertir algo muy simple desde su concepción en algo extremadamente complicado. No citaré como ejemplo de esto las obras de Frida Kahlo para no entrar en controversias, pero pasa. No quisiera pensar que estoy viendo en Contracted símbolos sociales que no existen, así como también creo verlos en las películas de Romero, pero en los mal llamados géneros menores, en el cine b, en las producciones de bajo costo, también se puede desatar el debate sobre los temas importantes.

Más allá de que Contagio letal sea una película que intenta llamar la atención en el tema de las consecuencias psicológicas y sociales del abuso sexual, lo que es muy claro, desde la primera escena, es que pertenece al subgénero del body horror (y otro que no mencionaré para no spoilearles el grand finale). England inició su trabajo como guionista y director a los 22 años y desde entonces ha optado por el horror como su género preferido; aunque hasta ahora lo que está disponible de él no son grandes producciones, sí ha sido muy consistente en su trabajo. Hasta ahora podemos ver en su perfil de IMDB que este año se estrena su nuevo trabajo como director –aunque el guión no es de él– en el que participan dos célebres actores por su participación en dos series muuuy famosas: Sophie Turner, de Game of Thrones, y Dylan McDermott, de American Horror Story.

El avance de la podredumbre de Samantha a lo largo de la historia tiene un excelente desarrollo, muy bien planteado, y se nota en su paulatina transformación física: de su apariencia jovial, de piel tersa y hermosa, a una gris (literal), sanguinolenta y purulenta. Contracted no es precisamente una peli de sobresaltos, no busca que el espectador esté tenso porque no sabe si va a salir repentinamente un fantasma o un gato. Esta es una peli que poco a poco nos sumerge en la desesperación de la protagonista que ve a su cuerpo modificarse. La tensión, así como lo podrido, crece conforme avanza el tiempo, y en cada escena nueva sabemos, de antemano, que algo repugnante va a ocurrir. Tal vez aquí radica la predictibilidad de la que acusan a este trabajo, pero ésta es justamente una de las cartas altas con las que juega el director, al llevarnos, sin remedio, a un pozo profundo y oscuro sin que podamos hacer nada por evitarlo.

Teniendo en su equipo creativo a un veterano editor de películas de horror, a un músico de series y videojuegos y a un creador de efectos especiales que ha trabajado en producciones del tamaño de El Laberinto del Fauno (2006), Eric England consigue un producto maduro, consistente y, desde mi muy básica opinión, bien logrado.

Si son susceptibles a lo asqueroso, yo recomendaría verla sólo con un vaso con agua; si no, entonces, acompáñenla con un mezcal con gusano (no es que sea el mejor tipo de mezcal, pero marida, ya lo verán).

Título: Contagio letal

Título original: Contracted

Dirección: Eric England

Duración : 84 minutos

Año: 2013

País: Estados Unidos