por Gabriel Cruz

Según el historiador Lorenzo Meyer, México se encuentra en un momento histórico, que si bien es sumamente complicado, no es inédito. La guerra contra Estados Unidos en 1847 tomó a nuestro país en una situación más complicada que la actual. Lo que Meyer no menciona en la entrevista hecha por Sin Embargo, el 27 de mayo de 2016, es que, aunque no tenemos las mismas condiciones como nación (o falta de nación), a mediados del siglo XIX no existía la posibilidad que tenemos ahora de sufrir el apocalipsis zombie.

Desde finales de los años sesenta, el cine norteamericano se ha encargado de alimentar nuestras mentes con sinnúmero de posibles variantes de eventos de este tipo. Yo creo que podríamos pensar a todas estas historias como si ocurrieran dentro de un mismo universo, o dos o tres universos, según las características del desastre. Desde pequeñas invasiones de muertos vivientes, hasta la casi extinción de nuestra especie por culpa de los infectados. Pero, ¿qué pasaría si la peste zombie se lograra contener? ¿A qué tendríamos que enfrentarnos los humanos en la reconstrucción de nuestras sociedades, de nuestras ciudades, de nuestras vidas? ¿Cuáles serían las secuelas psicológicas que sufriríamos (en caso de sobrevivir, por supuesto)?

 

The Rezort nos presenta un mundo en el que estas preguntas deben resolverse en el día a día y en el que algunos han generado fortunas al sacar ventaja de lo ocurrido.

 

El inglés Steve Barker dirige esta cinta que da un giro a las películas comunes de muertos que caminan e incluso a las series para TV que nos narran la hecatombe zombie. En una isla invadida por los infectados y recuperada tras la victoria de la humanidad sobre los zombies, se sitúa un lujoso hotel en el que, cada temporada, unos cuantos huéspedes tienen la oportunidad de acribillar a balazos, en ambientes muy controlados, a muertos vivientes en cautiverio. La empresa que desarrolla esta terapéutica atracción comparte el espacio con un organismo no gubernamental que protege a los refugiados de la isla para llevarlos a vivir a un mejor sitio. Las cosas se salen de control, los sistemas fallan, los humanos comienzan a ser devorados por los no vivos y, poco a poco, parece que no hay salida por ningún lado.

Comparada casi por default con Jurassic Park (1993), esta propuesta de cine B inglés da un giro muy interesante y, cuando creemos que Jeff Goldblum saldrá en cualquier momento a salvar la situación, nos damos cuenta de que la historia trata de otra cosa. Un director y un guionista que parecía que no harían nada interesante en su vida lograron crear una peli que es fiel al principio básico de las películas de zombies, el análisis social. No quiero decir que este subgénero del terror haga planteamientos teóricos foucaultianos ni mucho menos, pero en algunas de las mejores piezas de este cine es posible encontrar propuestas de observación social, que generalmente se diluyen por lo impactante del gore y que habría que atender.

El punto de análisis que la película propone abiertamente es la situación que viven y el trato que reciben, en la actualidad, los migrantes, los diferentes. En un texto anterior escribía sobre el documental La Sal de la Tierra (2014), en el que podemos ver un poquito de la realidad que viven los desplazados por las guerras, las matanzas que éstas provocan y la total indiferencia de la llamada comunidad internacional (que quién sabe quiénes sean). En The Rezort, en un contexto ficticio y aparentemente imposible, esta situación se hace muy palpable y nos permite, desde otra trinchera, ver la forma en la que podemos comportarnos con aquellos que suponemos inferiores, incluyendo los esclavos. Si crees que Trump está retratado en la cinta, sí, puede estarlo, así como lo están aquellos mexicanos que abusan o esclavizan a los migrantes de Centro y Sudamérica, o los israelíes que mantienen atrapados a los palestinos al reducir cada vez más y más su territorio.

Muy buen desarrollo, saltos de asiento e interpretaciones muy decentes de parte de actores que, si bien no son muy conocidos, tienen carreras sumamente respetables. Aunque su carácter de cine B limita el presupuesto de este filme —razón por la cual los resultados en cinematografía y soundtrack no son espectaculares—, The Rezort es una cinta para fans del terror en general y, por supuesto, para los del subgénero, pero yo invito a todo aquél que quiera ver cine independiente emocionante que le dé una oportunidad.

 

¿Con qué acompañarla? Bueno, puede ser con una copa de tinto y jamón serrano. El jamón se lo pueden pegar en la cara e imitar a un zombie. Ahora, si les da mucho miedo, mejor acompáñenla con una almohada para apretarla bien juerte.

Título: The Rezort

Dirección: Steve Barker

Año: 2015

País: Reino Unido, España, Bélgica

Duración: 93 minutos